| Un rottweiler atacó a anciana y la dejó en muy grave estado |
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| El Bermejo |
| Lunes 29 de Noviembre de 2010 08:31 |
Fue en el barrio Los Tilos, de Bermejo, cuando Ana Garro (87) iba a visitar a una amiga que vive al lado de la casa donde estaba el perro en libertad. Evalúan la amputación de uno de los brazos.
Una anciana de 87 años se encuentra en grave estado en el Hospital Central luego de que un perro rottweiler la atacara sorpresivamente mientras iba caminando para ira visitar a una amiga en Bermejo, Guaymallén.El grave hecho que no es el primero protagonizado por esta raza de perros, ocurrió el sábado a las 12.30 aunque recién trascendió ayer una vez que la hija radicó la denuncia en la Oficina Fiscal 9 de Guaymallén. Ayer Beatriz Benavídez accedió a dialogar con UNO en el Hospital Central, para relatar lo ocurrido a su anciana madre, Ana Garro, de 87 años. Lo primero que aclaró fue que ella daba el relato sobre la base de lo que le habían contado de cómo había ocurrido el suceso “porque yo cuando se produjo no estaba allí”. Respiró hondo y contó que su mamá vive en la calle Gallardo del barrio Los Tilos, en Bermejo, Guaymallén, y que el sábado alrededor de las 12.30 decidió ir a visitar una amiga que vive en la manzana B, al lado de la casa 32, donde está habitualmente el animal.Beatriz dijo que en una ocasión su mamá le comentó que “esperemos que nunca salga –no estaba atado–, porque si no me mata”. Y continuó: “Le tenía mucho pánico por eso se mantenía alejada del portón cuando pasaba por allí”. Su pronóstico, cumplido a medias, se concretó el sábado. El animal fue soltado por sus dueños Alberto Juncos y Paula Vergara, quien está en la última semana de embarazo, para que hiciera sus necesidades. En ese momento Garro venía caminando, y fue cuando Vergara levantó el brazo para alertarla de que esperara; y aunque la anciana asintió, ya era demasiado tarde. “El perro creyendo que tal vez mi mamá podía atacar a su dueña se le abalanzó y la mordió en el brazo izquierdo”, haciéndola caer ante la desesperación de su propietaria que estaba a los gritos y tratando de escudar a la víctima. Todo esfuerzo fue inútil. Finalmente pudieron controlarlo pero ya la anciana había perdido demasiada sangre y en un vehículo particular la llevaron al Hospital Central. Allí en un primer momento la médica que la asistió pensó que las fracturas que presentaba también en el brazo derecho eran producto de la caída pero cuando la llevaron a cirugía, donde la operaron durante cinco horas, se percataron de que esa fractura era producto de una mordedura del perro. Según explicó la hija, la mujer “es completamente sana y ahora está en este estado sólo por culpa de un animal”. También reconoció que en todo momento el matrimonio estuvo al lado de ellos en el hospital y que cuando la señora embarazada se enteró del grave diagnóstico que tiene la anciana –incluso le dio un paro cardiorrespiratorio– por poco se descompone”. “Esto seguramente no le hace bien”, pensó en voz alta Beatriz, quien en ningún momento demostró enojo por lo sucedido sino una gran angustia. La misma que sentía su hija ante el estado grave de su abuela. Todavía los médicos están evaluando si es conveniente o no amputar el brazo izquierdo, pero esa será una decisión que tomarán basados en el cuadro clínico que presentará la paciente, que está en terapia intensiva. Fuente UNO |